A través de un lenguaje poético y visual, la propuesta entrelaza circo contemporáneo, teatro, pintura y música, construyendo un espacio simbólico que respira con la intensidad del gesto y el cuerpo. En ese taller —real e imaginario a la vez—, la protagonista se sumerge en los pliegues de su mente y nos invita a observar ese instante suspendido entre lo real y lo soñado.